Durante muchos años, los científicos han estado trabajando en instrumentos para evaluar el sesgo inconsciente (también conocido como asociaciones implícitas). De las diversas herramientas disponibles, la prueba de asociación implícita(IAT) es uno de los estudios más populares y mejor.

El IAT fue desarrollado como parte de un proyecto para detectar prejuicios inconscientes basados ​​en varios factores, incluyendo raza, género, orientación sexual y origen nacional. Fue desarrollado como parte del Proyecto Implícito, que combina la investigación básica y el alcance educativo en un laboratorio virtual que permite a los usuarios examinar los propios prejuicios ocultos y comprender los estereotipos que existen por debajo de la conciencia.

Project Implicit comprende una red de laboratorios, técnicos y científicos de investigación en la Universidad de Harvard, la Universidad de Washington y la Universidad de Virginia.

Cómo funciona el IAT

El IAT mide la fuerza relativa de las asociaciones entre pares de conceptos. Está diseñado como una tarea de clasificación en la que se pide a las personas que clasifiquen imágenes o palabras que aparecen en la pantalla de una computadora en una de dos categorías. La premisa básica es que cuando dos conceptos están altamente correlacionados, las personas pueden emparejar esos conceptos más rápidamente que dos conceptos que no están bien asociados. El IAT es relativamente resistente a la preocupación por la deseabilidad social, y la confiabilidad y validez se han probado rigurosamente.

Cómo se usa el IAT

El IAT es un instrumento poderoso que se ha utilizado para explorar el impacto del sesgo inconsciente en el comportamiento. A continuación, se muestran algunos ejemplos que destacan el uso del IAT en la atención médica.

• Un mayor sesgo a favor de los blancos (medido mediante el IAT) entre los médicos resultó en una mayor probabilidad de prescribir trombolíticos para los pacientes blancos en comparación con los negros que presentaban síndrome coronario agudo (Green, 2007).
• Un mayor sesgo a favor de los blancos (medido mediante el IAT) se asoció con una mayor inclinación a recetar analgésicos a los niños blancos que a los negros (Sabin, 2012).
• Un mayor sesgo a favor de los blancos (medido mediante el IAT) se asoció con peores calificaciones de la atención interpersonal entre los pacientes negros (Cooper, 2012).