El Coaching es un espacio de aprendizaje y de re-diseño, en el cual la persona recupera su PODER. Poder que se basa en su capacidad de elegir aquello que más sentido le hace en un momento dado o aquello que juzga como su mejor alternativa. Por lo tanto lo conecta con un acto que juzgamos fundamental (declarativo) y que forma parte de nuestra naturaleza humana: la LIBERTAD.

Cuando yo juzgo que puedo ELEGIR la sensación que me acompaña es la de la SEGURIDAD O AUTO-AFIRMACIÓN, dejo de sentirme «atado, limitado, condicionado, prisionero”. A veces nos sentimos inseguros o temerosos ante cierta decisión. Podríamos decir que allí hay posibilidad de decisión? Pues, muy poca, aunque existen (como en toda decisión) al menos dos alternativas posibles: si o no, hacer o no hacer; no siempre tales opciones se nos presentan como opciones; aunque desde de afuera” o a la pura lógica nos sugiere que sí la hay. Cuando me encuentro allí es posible que sólo una alternativa sea posible y la otra, aunque este allí, no lo está (esta es otra manera de comprobar de qué manera quienes somos en ese momento determina lo que es posible y lo que no). ¿Cómo es esto de ”quienes somos”?

Pues mira, si en tu sistema de normas cuidar de tu tía abuela es un “deber incuestionable” cualquier acción que implique no cuidar de ella simplemente no existirá, aunque la lógica no diga que sí existe, o que alguien externo (que no comparta la norma) nos diga lo contrario. Lo que nos es posible y no hacer siempre está determinado por quienes somos. Y, Quienes somos? Los seres humanos somos seres emocionales, lingüísticos, sociales y morales. Somos organismos aprendientes que, conscientes o no, buscamos constantemente nuestro supervivencia (organismos “sanos”) junto con el placer.

Me gusta referirme como organismos ya que entiendo permite acceder a una comprensión de nuestra conducta a través de nuestra biología, muestra propia naturaleza.

Como verás de lo anterior se desprende algo muy importante. Todo aquello que nuestro organismo perciba como amenaza o representen de alguna u otra manera un peligro para él, reaccionará de manera automática (sin ninguna lógica) emprendiendo conductas de protección y cuidado (a menos que por alguna razón no lo haga, pudieran ser dos: aprendió a no hacerlo – o al menos a no hacerlo debidamente-, ó, por no encontrarse en condiciones saludables para hacerlo como puede ser ante la existencia de alguna psicopatología)

Los seres humanos somos organismos complejos en constante adaptación cuyo fin es siempre la superviviencia.

EZEQUIEL PONCE
Barcelona, 4 junio 2021