El aprendizaje emocional es un aprendizaje olvidado, apartado y prácticamente inexistente en la educación formal. Sin embargo, todas nuestras acciones (por tanto, nuestras decisiones) son producto del estado emocional en el que nos encontramos. Aunque no seamos conscientes de ello, las emociones y nuestros estados de ánimo condicionan fuertemente lo que nos es posible hacer y lo que no.

«El gran reto que tenemos es el de no convertir estos espacios en sesiones seudo-terapéuticas o motivacionales o reducirlos a unos cuantos slides carentes de participación»

Intentar controlar, negar, o pelearse con las emociones no hace otra cosa que instalarlas con mayor profundidad y así sufrimos más. Aprender de ellas y escuchar su mensaje resulta esencial para expandir nuestro potencial y acceder a un estado de mayor bienestar. Solemos “enemistarnos” hasta “pelearnos” con estas emociones. Sin embargo, ellas se presentan con valiosa información para tomar mejores decisiones en nuestras vidas.

El Aprendizaje Emocional está teniendo cada vez más lugar en las empresas ya que entendemos el valioso aporte a los niveles de bienestar, productividad, colaboración y co-creación.

El gran reto que tenemos los consultores y entrenadores en Liderazgo, Equipos y Potencial Humano, y de los responsables de Aprendizaje y Desarrollo, es el de no convertir estos espacios en sesiones seudo-terapéuticas o motivacionales, como tampoco caer en la tentación de evitar o reducir a unas simples slides temas complejos y profundos que hacen a la madurez emocional de las personas y de toda la organización

EZEQUIEL PONCE
Barcelona, Marzo 2021